Bienvenido al portal Jalicienses Ilustres
Ignacio L. Vallarta

Ignacio Luis Vallarta Ogazón nació el 25 de agosto de 1830 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Fue hijo de Ignacio Vallarta, quien era originario del pueblo de Ameca y de Doña Isabel Ogazón originaria de Teúl, Zacatecas.

Comenzó haciendo sus estudios primarios en la Primera Escuela Municipal de Guadalajara, que dirigía el experto Profesor Don Faustino Ceballos. El 8 de diciembre de 1843 ingresó al Seminario Conciliar de Guadalajara, en donde realizó sus estudios de Latín y de Filosofia.

En el año 1850 formó parte de la Sociedad Literaria La Esperanza y en 1852 formó parte de La Falange de Estudios. Egresó de su carrera como abogado el 22 de diciembre de 1854, presentando su tesis titulada “Es lícito al hijo acusar criminalmente a su padre”.

Tiempo después de graduarse, decidió dedicarse a su profesión, comenzando a defender a los pobres. Una vez dedicado a la política, se incorporó a la Revolución de Ayutla y con el apoyo de su tío materno, Lic. Pedro Ogazón, comenzó su carrera en la administración pública y política.

Al ser nombrado gobernador del Estado, el general Santos Degollado, lo nombró Maestro de Derecho Natural, de Gentes, de Historia y Economía Política.

En el año 1856, fue electo diputado por Jalisco al Congreso Constituyente, donde realizó pocas, pero muy importantes intervenciones. Una vez de regreso a Guadalajara, fue nombrado consejero suplente del gobierno del Estado de Jalisco.

Una vez entrado en la política, en 1858, el presidente Juárez nombró como gobernador a Pedro Ogazón y a su vez designó a Vallarta como secretario de gobierno. Antes de ocupar ese cargo, se había desempeñado como ministro del Tribunal Superior de Justicia del Estado y defensor de indios, estando en ese entonces como gobernador del Estado Ignacio Herrera y Cairo.

En 1868 Vallarta fue nombrado secretario de Gobernación, lo que le provocó tener roces con Lerdo de Tejada, y en varias ocasiones, llegó a plantearle a Juárez que se decidiera por él o por Lerdo, resultando éste segundo como victorioso.

El 27 de junio de 1871 se le nombró como gobernador de Jalisco, pero tomó posesión hasta el 28 de septiembre, siendo su periodo de gobierno de 1871 a 1875.

En mayo de 1872 inauguró el primer plantel para sordomudos en Jalisco y en agosto de ese mismo año instaló la escuela práctica de agricultura en el ex convento de Zapopan. Vallarta promulgó el 24 de abril de 1873 la obligatoriedad de la instrucción primaria en el Estado y estableció cursos abiertos para especialización de artesanos.

Realizó varias mejoras materiales durante su administración como la reconstrucción del Palacio de Gobierno que se encontraba en ruinas y la construcción de la Cámara de Diputados en el mismo Palacio, también facilitó la construcción de la primera línea de tranvías de la ciudad y el telégrafo.

Al terminar su periodo de gobernación, Vallarta pasó a México para desempeñarse como Secretario de Gobernación en el gabinete de la entonces primera y reciente administración del presidente Porfirio Díaz, después pasó a ser secretario de Relaciones Exteriores y luego fue electo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En noviembre de 1882, Vallarta presentó su renuncia a la presidencia de la Suprema Corte y se retiró para ejercer su profesión de manera privada.

Ignacio Luis Vallarta murió el 31 de diciembre de 1893 en la Ciudad de México.

Como homenaje a este personaje importante en la historia, la ciudad le dedicó la principal avenida con su nombre, y el Estado le dedicó el principal puerto de Jalisco.

Conoce más sobre su historia visitando los emblemáticos lugares que resguardan su legado

● El Palacio de Gobierno, el cual Vallarta mandó a reconstruir y a restaurar ya que en ese momento histórico se encontraba dañado.

● El Ex Congreso (Cámara de Diputados) en el Palacio de Gobierno. Que se construyó durante su gobierno y se inauguró el 16 de septiembre de 1873.

● La Avenida Ignacio L. Vallarta que abarca el poniente de la ciudad y circula por distintos sitios con gran reelevancia histórica como la colonia Americana, el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, el Templo Expiatorio del Santísimo Sacramento, los Arcos de Guadalajara, entre otros.